lunes, 25 de junio de 2012

Criminología Callejera

Explicar el emergente de lo que pasa con las agencias de poder. Pregunta N° 1 (Máximo 2 carillas) Seleccionar una sentencia o debate parlamentario de ley penal a fin de reflexionar sobre la práctica discursiva elegida, desde un punto de vista criminológico. Sugerencias: 1. identificar discursos criminológicos presentes. Fundamentos y efectos como así también dar cuenta del contexto en que dicho ejercicio de poder tuvo lugar. 2. Tenga en cuenta que evaluará, junto con el análisis criminológico, la propia selección de la practica en cuanto a su originalidad y complejidad. Pregunta N°2 (máximo 2 carillas) Explique las siguientes cuestiones: a. La mujer y la inquisición: ¿Cuál fue el discurso desarrollado sobre ella? ¿Con que fin? Distinga aspectos declarados y silenciados del discurso. b. En el capítulo 5 de microfísica del poder Foucault caracteriza el discurso criminológico como “para cortarse el cuello”: ¿Comparte su opinión? Al entrar al penal, con el proceso como cerrojo planificador indeterminado de mi futuro, intenté olvidarme de los conocimientos que me dio mi hobby de años: Leer criminología. Lastimosamente no pude. Lo único que pasaba por mi mente era: Fui procesado. Estoy en cana a causa de la fundamentación de un estado penal que tiene como efecto el abuso de la prisión preventiva. Mierda. Sentí escalofrío al pensar en la totalidad de Gofman (1) y en la supresión de mi yo. ¿Podre vencer este proceso de desculturalizacion? ¿Enloqueceré al hacer todo con la misma gente institucionalizada? ¿Dónde me pegaron la etiqueta? Me pregunté acordándome de Becker (2). Me di cuenta que la prisión preventiva no es una etiqueta sino un maquillaje de condena que con el tiempo se impregna en la piel y adquiere dotes de tatuaje identificativo, como los del Holocausto, por ejemplo. Supe que los discursos criminológicos son espectadores VIP del teatro penal. Siempre tienen reservado un lugar en la primera fila, para comentar y elucubrar. Son voyeur del castigo. La criminología actúa como una fábrica textil de trajes de único talle. Su único y principal vendedor es el poder punitivo. Él se encarga de salir a buscar a los clientes, pre moldeados por la sociedad, que les entra el traje. Es esta, en el mercado, la única fábrica millonaria que tiene un solo vendedor y un solo tipo de cliente. ¡Mi dios! Estoy en este inodoro social sin siquiera haber sido condenado. ¡Nunca creí dar la talla del traje! ¿A qué victima confiscó el poder punitivo en este delito? ¿Qué bien jurídico se afecto? Parece que en contexto la única afectada fue la economía. Acaso actualmente parece haber en puja una nueva porción de plus valía que puede ser generadora de una nueva burguesía. Eso causa miedo al burgués original. ¿Será ese el miedo administrado generador de tanta persecución? Soy tan solo un elemento del efecto que causa la fundamentación de la crisis que sufre el poder hoy. La crisis europea se avecina en el país. Quebró la banca más importante del mundo, la BB. ¿Otra gran depresión como la de 1930? La burbuja financiera en EEUU. El miedo a la cartelización y mexicanización. Es que la droga, además de generar una nueva burguesía genera inflación. ¡Hoy eso no puede pasar! Se estatizaron las AFJP. Ya los vientos económicos del mundo no soplan como hace tan solo un año. ¡Más boludo no pude ser! Me calzó perfecto el traje del enemigo actual. Quedé disfrazado de ese otro tan temido. ¿Acaso la sustitución de importaciones propulsada generó esquizofrenia de mercado? No por ser pesimista, pero no creo que puedan parar la transnacionalización de capitales y sus efectos de confusión de grandes capitales con los riesgos de lavado de dinero que ello genera. ¿Estamos en la era del fin del trabajo? Hoy todo es especulación financiera. La droga no escapa ello. Se consolidó la decadencia que actuó como fundamentadora del viejo positivismo. Su efecto es este neo punitivismo usina de penitencias (3). No puedo sacar de mi mente el punto Nº III del fallo. Estoy sufriendo en carne propia la verdad enunciada por Zaffaroni de que la historia se acumula. Estoy evidenciando una vuelta en escena inquisitorial. Es justo en el punto mencionado donde el discurso realista de derecha se fagocita el fruto envenenado del árbol figurativo del principio procesal violado. Está claro que el efecto es el abuso de la penalización y que el fundamento esgrimido en ese maldito punto NºIII obedece a una política realista de derecha posiblemente interesada en lo que pasaré a mencionar. La debacle económica del 2001 allanó el camino para el ingreso de cocinas. La amplificación de la persecución a la drogas sufrió una relación directa con ello. Es aquí donde aparece el estado como el típico padre que se perdona todos los errores sin perdonar ninguno a sus hijos. La lógica del discurso no da más alternativa que la pared o la espada. Cuando una familia actúa mal el estado ejecuta su política tutelar e institucionaliza al joven. Lo mismo pasa cuando, parafraseando a Foucault, una oveja desobedece al pastor. En este caso, por ser capaz, la encierran en una cárcel. Ahora bien, si esa institución tampoco funciona. ¿Cuál es la tercera alternativa? Estar encerrado aquí y pensar en el suicidio no me gusta nada. ¿Cómo calificaría Durkheim a mi suicidio? (4) Quizás de anomia, no sé. Vivimos hoy bajo una dictadura económica no declarada. La droga no es más ni menos que el enemigo que se invento esta dictadura globalizada que tiene la particularidad de actuar como un conductor huidizo que, para despistar, pone el guiñe a la izquierda, pero siempre termina doblando a la derecha (5). Seguí tratando de evitar la secuencia de pensamientos pero no pude. ¡Qué pelotudo! Pensaba constantemente y se me seguían cruzando por la cabeza el discurso criminológico en relación al contexto que estaba viviendo (6). Pasó un largo tiempo y la lógica se seguía aplicando. Una noche en la celda leí con atención la copia del fallo que confirmó mi proceso. Me detuve en el punto Nº IV. Me llamó mucho la atención la frase acerca de la convicción del tribunal. Esa convicción neo – punitiva tiene fundamentos radicalizados en ese viejo positivismo mencionado por Zaffaroni que tuvo como efecto la posibilidad de que la pena, como no podía entrar por la legalidad de la puerta, fue empaquetada y metida a presión por la ventana. Con esa misma convicción el poder punitivo pegó, a lo largo de la historia, etiquetas de turno para la identificación de enemigos. Es matemático: Convicción + enemigo = Pena. La convicción es el fundamento viciado del punto NºIII, el enemigo “Narcotráfico” soy yo y el efecto la anticipación punitiva. Me propuse criticar el fallo desde la criminología. Pregunté a Carlos, mi compañero de celda, si tenía intención de discutir sobre el tema. Él, casualmente es sociólogo y tiene grandes conocimientos en criminología. Me dijo que sí. Puso la pava en el ladrillo con la resistencia que usamos para calentarnos y llevó el mate a la mesita en la que nos sentamos a conversar. Sin advertírmelo, como sabía que la charla iba estar interesante, tuvo la buena idea de grabarla, cuestión por la cual hoy la puedo presentar en esta antología de pensamientos del taller literario “Appert” (7) de la cárcel. Claro, como el espacio otorgado en la antología es reducido, con Carlos convenimos en adaptar el contenido sustancial del dialogo a una presentación a modo de descargo o devolución al tribunal que me encerró sin estar condenado. Vale más la opinión de la criminología mediática (8) por ser un caso resonante que las garantías fundamentales que me fueron violadas. Es obvio, el pánico moral orquestado es más rentable y necesita más cuidado. Total, una vez estigmatizado o etiquetado nadie me creerá nada. Aún no distingo si fui botella vacía o con contenido. Dios quiera llegue este libro a manos de esos jueces para que, al menos una vez, sepan lo que piensa sobre ellos, desde una matriz identificadora de discursos y contextos, una persona que fue privada de su libertad bajo el imperio de su acto de poder. Para: Magistrados de la Cámara Federal de Apelaciones de La Plata - sala III - De: Procesado Tema: Devolución critica acerca del acto de poder ejercido sobre mí. No es casual que hoy este encerrado aquí y ustedes sentados allí. La ingeniera neo punitiva amplificada así se lo propuso. Antes, hubiese sido penado de muerte. (9) Más tarde hubiese sido enviado a las galeras, luego a las canteras y también a trabajar al esquema capitalista de producción. Eso sí, ustedes siempre hubiesen estado sentados allí. Pero no yo aquí, que lo estoy por obra y gracia del sistema capitalista financiero. Admito que esta tortura de mi tiempo expropiado es el primer efecto que sentí ingresado en mi cuerpo a causa de este estado de penitencia. Quedé atravesado por su discurso, diría Foucault. Lo relevante del caso, es que ustedes, como individuos, acomodaron mejor sus comportamientos a lo que Durkheim llamaría orden moral, por eso siguen sentados allí. Han tenido más conciencia individual. Pero si se observan, verán que su tiempo también es expropiado al ser mecanizado en la “sociedad libre” en la que viven. Desde aquí adentro, la cárcel se ve como el alambrado que quienes detentan el poder real ponen a su propiedad privada, la sociedad. Ustedes son rebaño privilegiado en la finca del pastor poder. Haciéndolo hablar a Marx, podría decirse que es producto de lo que se propuso la súper – estructura. Observen, su margen termina donde empieza el nuestro. Somos vecinos. Su decisión no es libre, sino híper condicionada por diversos factores que pasaré analizar: Pertenecen ustedes a una corporación que no hace más que velar por la realización de intereses que no son de su clase de pertenencia, sino de referencia. Como dijo Foucault (10), sin delito, ustedes, al igual que la policía, no tendrían trabajo. La delincuencia es servil al dominio económico y político. También lo son los discursos criminológicos identificados o no aquí. A partir de ahora me detendré en su identificación, así como en sus fundamentos y efectos. Quiero dejar de relieve que lo que ustedes llaman justicia es tan solo un elemento de los discursos. Es la política criminal la que elije el lugar que ocupará ese elemento en cada discurso. Impera en esta época, con fundamentos de Garland (11), entre otros, un discurso regresivo al viejo positivismo: el neo punitivismo. Él se fundamenta en una inseguridad básica y el fracaso de las teorías “Re”. También trata el tema de la disolución del estado de bienestar. En la decisión del punto NºIII se nota que la aceleración de la información en los medios de comunicación incide claramente en su discurso. Está latente un miedo “al que dirán”: ¿Cómo se encontró droga en la camioneta del Sedronar y no hay nadie guardado? Ese miedo fundamentó su decisión ilegal. Uno de los fundamentos de la criminología del siglo XXI es que la droga es la causa de todos los males ilícitos. Se nota claramente en un texto que reúne a varios referentes norteamericanos de la tendencia y que propone 18 soluciones para combatir el delito (12). Se los recomiendo. Está en la revista Delito y Sociedad N°15. Les servirá de mucho a sus fundamentaciones punitivas. Sobre todo el N° 10, el cual ataca a la regla de exclusión, principio violado en mi proceso. Así podrán causar más efectos aberrantes en la sociedad mediante el bueno uso de su “buena fe”. No lo olviden. Hoy es tiempo de importación de ideologías. Si funciona en EEUU seguramente aplica acá. Así podrán, como dijo, John Major, condenar mas y comprender menos. Quizás dejan de sentir ese “Tick Tick”. Eso sí, comenzaran a sentir un “Tock Tock” cuando el estado policial toque las puertas de sus casas también. Total, seguramente el principio de reserva tampoco favorece. ¡Qué absurdo! Dice el fallo: “Sobre el punto es de destacar que quien poseía el derecho de exclusión sobre el vehículo es la autoridad que requirió la inmediata y urgente intervención policial”. Este discurso realista de derecha para “La tribuna” evidencia un contenido disciplinario arrojado a ir el todo por el todo. Hoy los 70.000 espectadores romanos del coliseo que aplaudían por la sangre derramada están contentos frente a la TV porque se penó al enemigo. Confieso que adhiero a lo dicho por Lea y Young en ¿Qué hay que hacer con la ley y el orden? (13) Cuando afirman la fundamentación del realismo sobre la privación relativa como causa de los delitos. No busco victimizarme, pero me he conducido bajo los efectos de esa fundamentación. A nivel social, la privación relativa causa subculturas. Sencillo: Si la cultura dominante no te acepta, creas otra. Es este el efecto indirecto generador de otredad. El discurso neo punitivo tiene como efecto el destierro de la posibilidad de una policía consensual y la afirmación de la policía militar. Resulta paradigmático analizar esto justo en el inicio de una nueva crisis capitalista. Encuentro en este tiempo un discurso Schmittiano, el cual es muy bien figurado por Zaffaroni cuando dice que es pura disciplina verticalizante y constructora de castas sin movilidad social. Ahí quede efectivizado en la casta de los procesados, sin saber siquiera hasta cuando voy a estar preso. Los fundamentos de los discursos además de generar los efectos directos e indirectos mencionados, provocan efectos positivos y negativos. Como positivo encuentro la generación de otros fundamentos potenciales contrapesos de los arraigados en el poder. Ejemplo: El realismo de izquierda y sus propuestas de reforma, la policía de consenso, el social harm approach. Como negativo veo la esclerosis y burocratización que se produce en las instituciones que actúan como brazo ejecutor de los discursos. Asimismo, como efecto negativo, se nota la creación de un orgullo marginal estereotipado que actúa como cebo para las agencias que salen a pescar mojarritas, nunca peces gordos. Es que ni siquiera la caña y la tanza está diseñada para peces de lastre. Ese cebo o fuero de atracción selectivo opera con una lógica económica severa que analiza costos y beneficios políticos. Estos discursos funcionan como picana eléctrica aquí dentro. Hace 100 años que se prohibió la droga. Esta prohibición tiene rasgos inquisitivos que, algún día, quizás llamen matanza, por no decir genocidio y entrar en discusiones de semántica jurídica internacional. Como dijo Zaffaroni, los posmoderno no es nada pos y recoge características punitivas de un pasado inquisitorial. No quiero sentir debilidad. Al fin y al cabo esta sociedad tiene rasgos de Darwinismo social y no quiero identificar el preludio de mi muerte en este neo punitivismo. Pueden invitar a Garland a su fiesta punitiva. Se logró vindicación. Fui neutralizado, no importa si legal o ilegalmente. Ya siento los efectos de la verticalización. Siento homogenización, aunque todavía no me conformo. Sin más, saludo a Uds. Atte. (14) Respuesta N°2. A. Según lo que se desprende de lo dicho por Zaffaroni (1), además de lo expuesto en el “Martillo de las Brujas” (2), y remontándonos a los albores de la historia religiosa dominante en occidente, se descifra fácilmente que el discurso acerca de la creación es misógino. Según el libro del Génesis, relato bíblico de la creación, Dios creó a Adán a partir del polvo de la tierra y le situó en el Jardín del Edén. Eva, la primera mujer, fue creada con una de las costillas de Adán. Tentado por Eva, Adán comió la fruta prohibida. Está claro que el creador de este relato sobrevaloró la figura masculina sobre la femenina: Primero, vino el hombre. Él es el verdadero representante de Dios en la tierra. Segundo, la mujer. Pero ojo, la mujer esta creada con ayuda de la costilla del hombre. Nunca hubiese podido ser creada sola. Pero aquí viene lo más importante: si el hombre pecó fue porque la mujer lo corrompió, pues si ella no lo hubiese tentado, él jamás hubiese comido la manzana. Está claro que el discurso inicial tiene un alto voltaje valorativo de la mujer, pues fue ella quien debutó en el pecado. Vale aclarar, que esta cuestión pecaminosa actuó como antesala de lo ilícito. Este discurso de poder cuenta con cuestiones silenciadas que tienen base en el miedo, la culpa, el qué dirán, la sexualidad y demás temas que siempre incomodaron a los hombres, motivo por el cual se creó el primer enemigo, la mujer. Ella sirvió para echarle las culpas de distintas pasiones o inteligencias confrontantes del poder central. Esta matriz discursiva convertida luego en genocidio tuvo por fin la mujer por ser transmisora de cultura (3). Su pertenencia a sectores vulnerables ajenos al poder, el querer erradicar el discurso pagano amenazante, acusándolo de coqueteo con el diablo, convirtiendo su estética diabólica a través de su fealdad, contraponiéndola a lo bello como lo divino, tuvo como desenlace la inquisición, discurso que homogeneizó a la mujer. Esto actuó silenciosamente como usina generadora de otredad, siempre para justificar el uso de una verdad funcional contra ese otro o enemigo. La otredad necesito perfeccionamiento de persecución. Primero fue el castigo, pero este quedó obsoleto. Por tal motivo se comenzó actuar en clave punitiva. Es aquí donde Foucault encuentra la aparición del poder punitivo, en el Medioevo. La creación de la otredad tuvo como consecuencia la declaración de capacidad femenina para poder criminalizarla. Como aspecto no declarado, la inquisición y el poder patriarcal tuvieron por fin disciplinar sexualmente a las mujeres. Se necesitaba eliminar cualquier elemento pagano. Se criminalizaba a las mujeres no sumisas. Este discurso fue tan fuerte que tuvo como consecuencia la silenciación del tema de las mujeres por los proximos 500 años, cuestión mencionada por Zaffaroni en “La criminología como curso”, donde explica que, luego de eso, la criminología solo se ocupo de los hombres. Este método de administración de miedos para ejercer el poder penó cualquier negación del poder centralizado. Tuvo una creación de ficción ilusoria monstruosa, lográndose instalar en el imaginario social. Como explica Zaffaroni cuando habla de misoginia criminologica, el Malleus desarrolla un discurso afirmando la inferioridad biológica de la mujer. Esto fue necesario a la empresa inquisitorial para la producción de homogeneidad. Las mujeres brujas fueron declaradas de malas, peligrosas, bipolares, diciendo que aman u odian, iracundas por excelencia, más amargas que la muerte, embusteras, insaciables en su apetito carnal y hechiceras, entre muchas otras injurias más. Se condenó la sexualidad femenina como la fuente de todo mal. Fue el principal vehículo para reestructurar la vida sexual, ajustada a una disciplina capitalista de trabajo, criminalizando la amenaza a la procreación, la transmisión de la propiedad dentro de la familia o restara tiempo y energías al trabajo. Federici (4) identifica a la persecución de las brujas como aspecto central de la acumulación y formación del proletariado moderno. Diciendo que en la sociedad capitalista el cuerpo es para las mujeres lo que la fabrica es para los trabajadores. Identifica a la caza de brujas como funcional al capitalismo. Cuenta en “Caliban y la Bruja” que el fin de la caza de brujas fue generar psicosis en la población, cuestión en la que también realizó trabajos la imprenta. También dice que fue una iniciativa política que generó el primer terreno de unidad de las Naciones – Estado Europeas. El enemigo común unió lo que antes nunca nadie había podido unir. La caza de brujas fue instrumental a la construcción de un orden patriarcal en el que los cuerpos de las mujeres fueron colocados bajo el control del estado y transformados en recursos económicos. De esto surge que la mayoría de las acusadas eran pobres, viejas o mendigas y los acusadores ricos. Para finalizar, cabe destacar que durante las sublevaciones, a menudo, eran las mujeres las que iniciaban y dirigían la acción, cosa que también explica la persecución. Respuesta N°2.B Lo interesante de la expresión es que inevitablemente se anula el uso de la lengua, por lo que si uno se corta el cuello ya se dejaría de ser un eslabón más en la cadena de la eficiente publicidad de “boca en boca” de los discursos criminológicos. Es este, a mí parecer, uno de los principales problemas: Los discursos tienen publicidad gratuita. El tema es que ese “Boca en Boca” vive peligrando, según la coyuntura política, en caer en manos de un “empresario moral” (1), quien siempre, oportunamente, adapta el discurso a sus intereses. Ese “boca en boca” lo encuentro parecido a lo que Cohen (Escuela de Chicago) llamó control social informal, el cual es aquel que cada uno ejerce del más próximo en búsqueda de conductas uniformes. Quizás es este el más temible de los discursos criminológicos. Zaffaroni lo explica cuando explica el doble filo del reforzamiento de la comunidad en su libro “La Palabra de los muertos”. Habla del riesgo de caer en una dictadura moral conservadora de control social en manos de vecinos chismosos con vocación militar y con poco que hacer en la vida más que molestar a los jóvenes y transmitir prejuicios de mala calidad. La expresión de Foucault tiene un alto contenido de racionalidad, pues el poder encuentra el núcleo mismo del individuo insertándose en él (2), por lo cual parecería ser la única manera de sacarse de encima por completo el discurso y dejar de ser un eslabón de la cadena. El poder domestica el cuerpo aún en su versión más progre. Pensemos en el debate sobre el aborto y queda clara la intencionalidad, sea buena o mala, del dominio sobre el cuerpo. El poder es un colonizador invisible del cuerpo que deja marcas visibles. Digo invisible porque no se lo encuentra. Me recuerda a Kafka en su relato de la búsqueda del castillo. ¿Dónde está el poder? Los discursos criminológicos combaten lo que ellos mismos generan: crean enemigos para fabricar balas y se atribuyen el éxito de levantar un muro, para luego derribarlo. Las contradicciones provienen de competencias y luchas por el poder. Necesitan renovarse utilitariamente según la coyuntura política, siempre en búsqueda de la supremacía. Muchas veces nos encontramos con que algún discurso que parece ser nuevo, en realidad, si se hurga un poco, posee contenidos viejos, siendo no más que la misma materia fecal de antaño con distinto olor. Dice el dicho: Dale poder a una persona y la conocerás. Lo mismo pasa con los discursos. En criminología, como dice Zaffaroni (3), más que avance hay acumulación. Los discursos se repiten. Los discursos de poder, como dijo Churchill sobre Inglaterra, no tienen aliados sino intereses. Son siempre militantes o empleados del poder central de turno. Son arquitectos de justificaciones. Están constantemente en puja por el ejercicio del poder punitivo. Como menciona Zaffaroni en su tercer conferencia de su libro “La palabra de los muertos”, avanzar en el tiempo significa meterse en una maraña de poderes y discursos (4). Para cerrar con contenido la respuesta menciono lo dicho por Zaffaroni al referirse al criminólogo ingenuo. Dice que el enfermo mental es alienismo, que la muerte del infraccionismo es neutralización garofaliana, que la segregación perpetua es la relegación europea colonial, que el talión es contractualismo del siglo XVIII, que las excesivas garantías es peligrosismo positivista y que la tortura es recurso de los siglos XII. Por esto y mucho mas es que comparto la opinión de Foucault. Bibliografía Pregunta Nº1 1. GOFFMAN, Erving. Internados. Ensayos sobre la situación social de los enfermos mentales, Ed. Amorrortu, Buenos Aires, 1984, págs. 17/82. 2. BECKER, H. , Los extraños, ED. Tiempo contem,poraneo, BSAs 1977. 3. Zaffaroni, “La Palabra de los Muertos”, Conferencias 12 y 13, Editorial Ediar, Bsas, 2011. 4. DURKHEIM, Criminalidad y salud social, Delito y Sociedad, Revista de ciencias Sociales, año 16, Nº24, Buenos Aires - Sante fe 2007, 131/138 5. Idea extraída del texto AAVV, “Soluciones al crimen. 18 cosas que podemos hacer para luchar contra el crimen”, Delito y sociedad, Revista de Cs. Sociales, Año 15, Nº15, Bs.as. 6. VAN DIJK, TEUN, “El análisis crítico del discurso”, en Anthropos, Barcelona, 186, Septiembre 1999, pág. 23/36. 7. FOCAULT, MICHEL, “Entrevista sobre la prisión: el libro y su método” en “Microfisica del poder”, 1992, Madrid. 8. Zaffaroni, La Palabra de los muertos. Conferencias de criminología cautelar, conferencias 1 y 2, Ediar, Buenos Aires, 2011. 9. Zaffaroni, “La Palabra de los Muertos”, Conferencias 12 y 13, Editorial Ediar, Bsas, 2011. Foucault, Vigilar y Castigar, Ed. Siglo XXI, Suplicio Cap. I y II. 10. FOCAULT, MICHEL, “Entrevista sobre la prisión: el libro y su método” en “Microfisica del poder”, 1992, Madrid 11. Zaffaroni, “La Palabra de los Muertos”, Conferencias 12 y 13, Editorial Ediar, Bsas, 2011. 12. Idea extraída del texto AAVV, “Soluciones al crimen. 18 cosas que podemos hacer para luchar contra el crimen”, Delito y sociedad, Revista de Cs. Sociales, Año 15, Nº15, Bs.as. 13. Lea, Jhon y Young, Jock, ¿Qué hacer con la ley y el orden? Trad. De Marta Gil y M. Ciafardini, Editores del Puetro, Bsas 2001. 14. El texto, en gran parte, está pensado en base a lo expuesto por Rusche, Georg – Kirchheimer, otto, Pena y estructura social, Capítulos III y IV, Editorial Temis, Bogotá 1984. Bibliografía Pregunta Nº2 A 1. Zaffaroni, “La palabra de los muertos”, conferencias 1 y 2, Editorial Ediar, Bsas, 2011. 2. Kramer, Malleus Maleficarem (El martillo de las brujas), traducción Floreal Maza. Prologo, Bula, inocencio VIII y paginas 41.78 3. Zaffaroni, “la criminología como curso”, Ed Depalma, Bsas, 2001. 4. Federici, “Caliban y la Bruja. Mujeres, cuerpo y acumulación originaria, Ed. (Introducción y Cap. 4) Bibliografía Pregunta Nº 2b 1. Becker, Howard, “Los extraños”, Ed. Tiempo contemporáneo, BsAs. 1977 2. Idea extraída de la lectura de Foucault “Microfísica del poder” 3. Zaffaroni, “La Palabra de los Muertos”, Conferencias 12 y 13, Editorial Ediar, Bsas, 2011. 4. Zaffaroni, “La Palabra de los Muertos”, Conferencia Nº 3, Editorial Ediar, Bsas, 2011

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