Vehemencia imprudente
Que me hace conocer
Los huecos de tu mente
Que esconden tu placer
Estrecha linea roja
Delgada placidez
Que me ahorca en tu sombra
Y que me corta como a un papel.
Delicadas manos blancas
En un suave amanecer
que me saluda en un sueño
del que nunca desperté
Sos enérgica de muerte
y ríes de mi honradez
que caduca en tu mente
Cuando te acuestas con él
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